¿Donde está tu esperanza?

tesoro uniemPero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,
Para contar todas tus obras. Salmo 73:28

Comienza el año 2019 con nuevos sueños y proyectos, tomar decisiones y desafíos que enfrentar, pero sin lugar a dudas es un camino que es mucho mejor de la mano de Dios.

El Salmo 73 nos relata el sentir de un hombre piadoso, Asaf, que había dedicado su vida a seguir a Dios, sin embargo veía que hombres impíos prosperaban, y eso provocó envidia en su corazón.

Asaf los describe como hombres que consiguen todos los antojos de su corazón, que tienen riquezas, son arrogantes y violentos, y que no sufren azotes como otros; y los compara con el dolor que él ha pasado, al punto de sentir que en vano ha vivido una vida recta.

Muchas veces cuando proyectamos nuestros sueños nos comparamos con los logros de otros, y también encontramos a gente que se enriquece fácilmente, gente que nunca ha considerado a Dios en sus planes pero tienen poder e influencia en la sociedad, muchos de ellos aun viviendo vidas corruptas y consiguiendo recursos de manera ilegal, mientras que por otro lado vemos a gente viviendo injusticias y carencias.

Es fácil pensar que la sociedad avala vivir de esa manera, a veces parece que uno es el raro por pagar el pasaje en la micro, o por devolver el vuelto que de manera errónea se entregó de más. En Chile al que se aprovecha lo llamamos “pillo” y no ladrón o mentiroso.

Pero esa nunca fue la vida a la que nos llamó Cristo, es más, la biblia nos menciona una y otra vez que hay una enorme diferencia entre el cristiano que vive una vida íntegra y aquel que solo vive para él mismo.

Puede que ser que nos sintamos impotentes al ver injusticias, y como unos se aprovechan de otros, pero no debemos jamás normalizar esa conducta y creer que es lo correcto, debemos siempre defender lo que es justo y vivir una vida conforme a lo que Dios desea.

Asaf se dio cuenta de que seguir el camino de ellos nunca fue la mejor decisión, y al entrar a la presencia de Dios se dio cuenta que era mejor tener a Dios que las riquezas del mundo, pues solamente en Él encontramos esperanza.

"Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.

Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer." Salmo 73:17-18

No sintamos envidia de aquellos que prosperan monetariamente pero que en el fondo su corazón es pobre, sino, oremos por ellos porque lo que les falta es lo más importante.

Y vivamos agradecidos, porque Dios permanece siempre fiel, y sostiene nuestras vidas. ¡Cuántos milagros podemos contar en que hemos visto la mano de Dios aun cuando no veíamos un buen futuro!

Pon en Dios tu esperanza y verás como todo cambia.