No te rindas

Devoc 01 Uniem¡No te rindas!

 “10Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. 

11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, 

12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”  Hebreos 6:10-12

En la Biblia vemos muchas historias de grandes hombres de Dios que caminaban hacia las promesas que Dios les había dado, pasaron por procesos, donde muchas veces sufrieron y podrían haber perdido la esperanza, sin embargo se levantaron con fe en Dios.  

Dios nos ha llamado a cada uno a cumplir sus propósitos, quizás Dios ha puesto en ti grandes sueños que en un momento pareciera que no hay ninguna posibilidad de cumplirlos, pero debemos confiar en que si andamos conforme a su palabra y somos obedientes a él Dios va a ir abriendo las puertas, y para eso nosotros además debemos esforzarnos y estar dispuestos a trabajar para su obra.

En la vida muchas veces parece que trabajamos en vano, y cuando no vemos resultados de nuestro esfuerzo, pensamos cosas como “si ya le he predicado tantas veces, nunca se va a convertir”, “si he invertido tanto tiempo, tal vez este proyecto no es de Dios”, o “tal vez Dios no me llamó a esto”.  Pero en medio de todo proceso Dios va formando nuestro carácter, y nos va moldeando para cumplir con aquello que nos ha llamado. Puede ser que el proceso sea difícil, pero cuando andamos en la voluntad de Dios debemos confiar que Él tiene el control de todo.

Tal vez hay personas que te han tratado mal, te han traicionado,  pero Dios te llama a seguir amando, a seguir sirviendo a otros y a seguir predicando. A veces es difícil perdonar, pero el perdón libera tu corazón para seguir amando como Cristo lo hace por nosotros.

Te animo a seguir adelante, el cristianismo nunca se ha tratado de vivir cómodos y sin problemas, inclusive, los primeros cristianos vivieron persecución por predicar a Cristo, el mismo Pablo vivió naufragios, azotes, cárcel, hambre, estuvo a punto de morir, pero Dios lo levantaba una vez más para seguir haciendo su obra.

A su tiempo tendremos recompensa, podremos ver a nuestras familias a los pies de Cristo, podremos ver a nuestros compañeros de trabajo conocer a Dios, tendremos los medios para cumplir grandes sueños, Dios abrirá las puertas por las que hemos clamado, y la mayor recompensa, es que un día estaremos con Cristo por la eternidad. Pero para eso hay que seguir trabajando y esforzándonos por aquellos sueños que Dios nos ha llamado.

Se paciente, Dios a su tiempo dispondrá lo que necesitas, ten fe, que Dios no te dejará solo, sigue esforzándote, porque Dios no se olvida de todo tu trabajo por su obra.