La meta

la meta Uniem


"12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús."      Filipenses 3:12-14


Ha comenzado un nuevo año, vemos muchas oportunidades de alcanzar sueños y proyectos que tenemos pendientes. Para muchos este año es el último de estudios, el año para conseguir la casa propia, el año de la llegada de un bebé, o quizás de cuantas metas que queremos cumplir.


Si bien es hermoso soñar con proyectos personales, hay alguien que ya tiene sueños para nuestra vida, y muchos que ni siquiera podemos imaginar.


"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis." Jeremías 29:11


Dios tiene un propósito sobre la vida de cada uno, algo más allá que conseguir bienes materiales o viajar por todo el mundo, y es que podamos ser siervos de Jesús.


¿Qué significa esto? Que dentro de lo que Dios tiene planeado para nosotros no se encuentra solamente aquello que está enfocado en nuestro bienestar, sino que tengamos comunión con Dios y que podamos hablarle al mundo de Cristo para que le conozcan.


Cuando Jesús vino al mundo vino con un firme propósito que lo llevó a la cruz: ser el redentor de nuestros pecados y salvarnos. Un propósito que no estaba centrado en su bienestar, un propósito que no tenía nada que ver con lo material, era un propósito enfocado en su amor por la humanidad.


Y así como Cristo murió por nosotros y nos rescató de la condenación de nuestros pecados, también murió por todos aquellos que aún no le conocen, y nuestra misión es comunicar las buenas noticias de salvación en Cristo.


Mostramos a Cristo predicando su palabra, y también con nuestras acciones, que hablemos y vivamos conforme a la palabra de Dios y viviendo una vida de amor, en que no nos centremos en nuestras necesidades, sino ayudemos a quienes están alrededor nuestro.


Pablo escribe en Filipenses que el aún no había alcanzado su meta, pero se extendía hacia adelante para perseverar en ella y poder llevar las buenas nuevas de salvación a todo el mundo.


¿Qué vas a hacer tú? ¿Decides comenzar este año dejando lo pasado y avanzando por una meta mayor?
Te invito a seguir la meta más importante de tu vida: Seguir el camino de Cristo.