La paz que el mundo no da

ansiedad Uniem

En Chile…

844.253 personas mayores de 15 años sufren de depresión el 5% de la población, un 17,2% reconoció síntomas depresivos, otras 1.100.584 además tienen ansiedad, correspondiente al 6,5% de la población. Según la OMS.

El informe presenta que el porcentaje de chilenos estresados aumentó de un 22% a un 42% en cuatro años (entre el 2012, cuando comenzó la medición, hasta el 2016). según el estudio Chile Saludable, desarrollado por Fundación Chile en conjunto con Gfk Adimark.

El 41% de los chilenos está endeudado o le cuesta llegar a final de mes. Esto corresponde a casi 7.000.000 de chilenos. Según encuesta adimark.

Además de estas, hay muchas circunstancias que generan angustia, insomnio, mal humor, y que no permiten vivir tranquilos.

Mucha gente va tras medicamentos, remedios homeopáticos, técnicas de meditación, etc. Buscando aliviar de alguna manera el dolor que sienten.

¿Cuántos de nosotros hemos vivido circunstancias que nos angustian? Es muy probable que todos. Sean problemas que parecen no tener solución o luchas con nuestro carácter, todos hemos pasado por circunstancias donde simplemente no sabemos qué hacer.

En esos momento (y siempre) debemos recordar que hay un Dios soberano que tiene el control de toda circunstancia, en el cual podemos encontrar la paz que necesitamos.

La Palabra de Dios siempre tiene una respuesta oportuna y que nos hace entender que en Cristo hay una salida:

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Juan 14:26-27

Jesús antes de ascender a los cielos anunció a sus discípulos que vendría el Espíritu Santo, nuestro consolador, quien nos acompaña, nos lleva a arrepentimiento, y que nos recuerda las promesas escritas en la Biblia. Si Él está con nosotros, ¡nunca estamos solos! Es nuestro buen amigo que nos da fuerzas cuando no tenemos, y que nos guía a mirar hacia Dios más allá de las dificultades.

Cuando leemos las promesas escritas en la palabra de Dios: Que Jehová es nuestro pastor, que Él tiene cuidado de nosotros, que renueva nuestras fuerzas, y muchas más, es que podemos ver las circunstancias desde la perspectiva correcta y encontrar la paz que andábamos buscando.

Te animo a buscar de Dios, a leer su palabra y orar, y así conocer cuál es su voluntad para tu vida y comenzar a caminar en la dirección correcta.
Jesús también dejo su iglesia para que nos apoyemos unos a otros y perseveremos juntos en el llamado que nos hace Cristo. Te invito a asistir si no estás en ninguna iglesia y podrás encontrar amigos que te ayudarán a salir adelante, y sobre todo, que te ayudarán a conocer a Dios.

Y si estas en alguna pero no has conversado sobre tus problemas con alguien, busca la ayuda de tus líderes y pastores quienes te abrazarán y llevaran a entregar tus cargas a Cristo.
Si te sientes agobiado cuenta con nosotros, en Fundación Uniem trabajamos con profesionales y con ayuda espiritual, pues queremos que encuentres esa paz que no has podido hallar. La paz que Dios da no consiste en remedios humanos, no es una lucha con nuestras fuerzas, sino que se trata de aprender a depender de Dios para que Él sea quien nos guie y podamos tomar las decisiones correctas.