Esfuerzo y obediencia

Esfuerzate

“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas.” Josue 1:7-9

¿Alguna vez te has sentido débil o que no eres capaz de hacer lo que Dios te pide?

Sin duda todos pasamos circunstancias que nos desaniman y que impiden que sigamos con las mismas fuerzas.

¡Pero recuerda! Dios no te ha dejado solo en ningún momento, y tampoco piensa que ya llegaste al final de lo que tenías que hacer.

Para Josué venía un gran desafío, Después de la muerte de Moisés él quedó a cargo como líder del pueblo de Israel, y por fin ya habían pasado los 40 años que Jehová dijo al pueblo que estarían en el desierto.

Imagina, gente que ha estado durante 40 años en el desierto ahora están a punto de cambiar sus vidas para tomar el desafío tan grande que Dios les tenía preparado. Se enfrentan a una situación nueva, a un territorio que está habitado por otros pueblos y ellos deben conquistarlo, para esta misión se requiere valor y determinación.

Cuando Dios nos ordena hacer algo para su obra, no importa lo difícil que parezca, él es quien nos dará la fuerza para hacerlo y los dones para servir. Pero nosotros debemos tener determinación.

El llamado que hace Dios a Josué en primer lugar es “Esfuérzate y se muy valiente”, esto quiere decir, que Dios le manda a Josué que debe dar lo mejor en este nuevo desafío, no quejarse de lo difícil que parece o entristecerse por miedo a no poder lograrlo, sino que dejar el temor de lado y confiar en que Dios es quien lo respalda.

En segundo lugar Dios le ordena que cuide el obrar conforme a la ley que Moisés le mandó. Dios entrego su palabra a Moisés para guiar la pueblo, para que entendieran como debían comportarse, pero también para entender al Dios poderoso y santo que los acompaña.

Sin leer la palabra no podemos conocer la voluntad, y tampoco conocer a Dios, es por esto que debemos pasar tiempo en la palabra. La palabra nos muestra el camino por el cual conducirnos, y al ponerla en práctica es cómo andamos en aquello que Dios nos ha llamado.

El pueblo de Israel necesitaba la guía de Dios, y nosotros también, solo así sabremos como conducirnos.

Finalmente en cada uno de los versículos Dios le recuerda a Josué que si actúa conforme a la palabra y se esfuerza le irá bien, lo que haga prosperará y Dios estaría con Él. Y Dios respondió a su promesa, él fue quien acompañó a Josué y le dio la victoria al pueblo mientras anduvieron en sus preceptos.

Cuando hacemos lo que su palabra nos dice agradamos el corazón de Dios, tomamos el mejor camino y podremos ver como Dios nos acompaña en todo, esto no significa que nunca habrán problemas o cosas que nos quieran desanimar, sino que con la ayuda de Dios vamos a salir adelante.

Invierte tu tiempo en lo más importante, en buscar de Dios, en obedecer su palabra, y en poner a disposición de Dios tus dones y talentos para ir y conquistar muchas almas para Cristo.